Por Andy O’Brien
El vicepresidente JD Vance realizó una visita a Maine el 14 de mayo para destacar los esfuerzos de la administración Trump por exponer un presunto fraude en MaineCare, el programa estatal de Medicaid. En un discurso en el Aeropuerto Internacional de Bangor, Vance acusó a la gobernadora Janet Mills y a los demócratas de proteger a “estafadores somalíes que están ganando millones y millones de dólares con el dinero de los contribuyentes.”
“El fraude es exactamente lo que ocurre cuando se tiene un gobierno que no lucha por el pueblo estadounidense, sino que lucha por los estafadores y los inmigrantes ilegales, y eso tiene que terminar,” dijo Vance a la audiencia. “Y bajo la administración Trump, estamos combatiéndolo todos los días.”
Vance fue designado por el presidente Donald Trump para encabezar el “grupo de trabajo para la eliminación del fraude”, cuyo objetivo es enfocarse en “inmigrantes ilegales, criminales, pandillas extranjeras, burócratas, funcionarios estatales y locales, y organizaciones no gubernamentales” por acusaciones de fraude, despilfarro y corrupción en los programas de beneficios públicos. El 13 de mayo, “la fuerza de tarea y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS)” impusieron una moratoria a las nuevas inscripciones de Medicare para hospicios y agencias de atención médica en el hogar, citando la existencia de un fraude generalizado. Vance dijo que, “fuera de Minnesota y California”, Maine es uno de los estados con la mayor cantidad de fraude en Medicaid. También aseguró que el gobierno demócrata de Maine se preocupa más por los “estafadores somalíes” que por “el dinero de los contribuyentes”.
“¿Les gusta tener a un funcionario del gobierno que lucha por los inmigrantes ilegales en lugar de luchar por ustedes?”, preguntó Vance, recibiendo un rotundo “¡No!” por parte de la audiencia.
Uno de los asistentes interrumpió a Vance para pedir que Mills fuera enviado al centro de detención de la Bahía de Guantánamo, en Cuba, una colonia penal en el extranjero donde Estados Unidos ha detenido indefinidamente a varios prisioneros capturados durante la Guerra contra el terrorismo, algunos de los cuales nunca han sido acusados de ningún delito. Vance se rió y respondió: “Sin comentarios”, aunque añadió que le gustaría enviar a “los estafadores a Gitmo”.
En su discurso, Vance citó ejemplos de fraude y sobre cobros en el programa de Medicaid de Maine. Mencionó a Rakiya Mohamed, de Auburn, quien se declaró culpable de fraude fiscal en marzo después de que una investigación encontró que había declarado falsamente pagos por servicios de interpretación. El vicepresidente acusó falsamente a Mohamed de ser una “inmigrante ilegal”, a pesar de que los documentos judiciales indican que no es ciudadana extranjera.

Vance también mencionó una investigación contra la empresa Gateway Community Services LLC por presuntas acusaciones de fraude en Medicaid. El estado busca recuperar 1.1 millones de dólares de la empresa por supuestamente facturar de manera indebida servicios de interpretación de idiomas. Gateway ha negado haber cometido delito alguno, y el caso aún no ha sido llevado a juicio.
El vicepresidente también citó un informe de la Oficina del Inspector General federal, publicado en enero, en el que se determinó que el estado de Maine realizó pagos indebidos por un valor de al menos 45.6 millones de dólares en pagos indebidos de Medicaid. Sin embargo, la agencia no determinó si hubo fraude.
Un pago indebido no significa necesariamente que se haya cometido fraude. Por ejemplo, la farmacia del expresidente republicano de la Cámara de Representantes, Bob Nutting (R-Oakland), facturó a MaineCare un monto excesivo de 1.6 millones de dólares; de los cuales no devolvió 1.2 millones después de que la farmacia se declarara en bancarrota. No se le imputaron cargos por fraude.
La reciente auditoría federal encontró que algunos pagos de MaineCare fueron indebidos debido a que las evaluaciones de los pacientes no estaban completamente documentadas o porque los niños no recibieron sus evaluaciones obligatorias. Parte de la facturación indebida se atribuyó a errores administrativos, dado que algunos documentos carecían de las firmas requeridas del personal, los padres o los tutores.
Vance predijo que los funcionarios federales encontrarán “cientos de millones de dólares cada mes” ya que Maine “no es un estado que tome esto en serio”. En un comunicado, Mills dijo que los comentarios de Vance eran un intento de distraer la atención del fracaso de la administración del presidente.
«Las declaraciones realizadas hoy por el vicepresidente no son más que un débil intento de distraer la atención de la fallida agenda de la Administración Trump, de la guerra interminable en Irán y de su incapacidad para controlar los costos agobiantes; incluyendo los precios altísimos de la gasolina; con los que las familias y empresas de Maine luchan a diario», dijo Mills. «Los habitantes de Maine merecían escuchar cómo la Administración Trump está mejorando sus vidas al reducir costos, mejorar la atención médica, construir viviendas y la solucionar los problemas en el cuidado infantil; sin embargo, no obtuvimos nada de eso, pues al presidente y al vicepresidente, en realidad, no les preocupan estos temas ni las dificultades que están causando a nuestro estado y a nuestra gente».
Mills declaró que las acusaciones creíbles de fraude son remitidas a la Fiscalía General de Maine, quien colabora con las autoridades federales encargadas de hacer cumplir la ley “para garantizar la integridad de las investigaciones criminales”. También añadió que su administración ha implementado requisitos de licencias para muchos proveedores de servicios de Medicaid, incluyendo hogares grupales y agencias de cuidado personal; además de fortalecer los requisitos de licencia para los servicios de apoyo a la rehabilitación en el hogar y la comunidad, con el fin de asegurar que rindan cuentas de sus actos.
Actualmente, el gasto combinado estatal y federal de Medicaid en Maine asciende aproximadamente a 4.7 mil millones de dólares al año. La tasa de pagos indebidos de Medicaid en Maine es de 2.4 %, lo cual es menor que el promedio nacional de 3.2 %, según datos de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS). PolitiFact, un sitio no partidista de verificación de hechos administrado por la organización sin fines de lucro Poynter Institute, señaló datos federales que muestran que Nueva Jersey y el Distrito Sur de Florida empataron con la mayor cantidad de sentencias por fraude en el sistema de salud, y que el 91 % de las personas sentenciadas eran ciudadanos estadounidenses. Menos del 1 % de la población de Maine está compuesta por inmigrantes indocumentados, lo que constituye una de las poblaciones de inmigrantes no autorizados más pequeñas de la nación. PolitiFact también señaló que los casos de fraude más grandes de MaineCare en la última década han involucrado a fabricantes farmacéuticos y farmacias.
PolitiFact también desmintió las afirmaciones de Vance de que “el gobierno no estaba persiguiendo el fraude” hasta que Trump asumió la presidencia, y de que Maine dejó de investigar el fraude cuando Mills fue elegida gobernadora. El medio de noticias WMTW encontró que hubo decenas de auditorías rutinarias e investigaciones de fraude, con algunas condenas, entre 2015 y 2025, tanto durante el mandato del exgobernador Paul LePage como el de Mills. Durante ese periodo, la Unidad de Control de Fraudes de Medicaid de la Fiscalía General de Maine recuperó más de 17 millones de dólares en 162 casos.
Mientras tanto, Trump concedió clemencia a algunas personas condenadas por fraude en Medicare o Medicaid, incluido Philip Esformes, quien estaba cumpliendo una condena de 20 años de prisión por un esquema de fraude a Medicare de 1.3 mil millones de dólares, antes de que el presidente conmutara su sentencia en 2020.
Además de respaldar la candidatura de LePage para el Congreso, Vance elogió a la senadora republicana Susan Collins por “estar haciendo un gran trabajo”, aunque dijo que, en ocasiones, ella lo “frustra”. “Pero lo que me encanta de Susan es que es independiente, porque Maine es un estado independiente”, afirmó. “Y, francamente, si fuera tan partidista como a veces quisiera que fuera, no sería la persona idónea para el pueblo de Maine”.
En un comunicado en respuesta al discurso de Vance, el Maine Center for Economic Policy (MECEP), de tendencia liberal, calificó los comentarios del vicepresidente como “parte de una estrategia política de larga duración, no un esfuerzo de buena fe para mejorar el gobierno”.
“Los ataques contra Medicaid y otros programas públicos suelen seguir un guión familiar: amplificar unas pocas historias sensacionalistas, sugerir que todo el sistema es corrupto y usar la indignación para justificar recortes a los servicios públicos”, escribió MECEP. “Ya hemos visto esta estrategia antes. Se ha utilizado durante décadas para dividir a la clase trabajadora desviando al mismo tiempo la atención de las políticas que concentran la riqueza y el poder en la cima.”
Tal como informó The New York Times, Stephen Miller, asesor principal de Trump y figura clave en las políticas migratorias del presidente, ha buscado durante mucho tiempo vincular a los inmigrantes con el fraude y utilizó las condenas por fraude de estadounidenses somalíes en Minnesota para “intensificar los ataques” contra los inmigrantes. The New York Times informó que la fuerza de trabajo antifraude de Vance es “parte de un esfuerzo mucho más amplio para hacer que la vida de los inmigrantes indocumentados sea tan incómoda que terminen abandonando el país voluntariamente.”





