Rachel Ndjondjo entrevistó a Walter Varela, jugador del Portland Hearts of Pine, para Amjambo África.

Walter Varela llegó a Estados Unidos hace 10 años y hoy juega para el Portland Hearts of Pine, el equipo de fútbol profesional de Maine.

¿Puedes contarnos un poco sobre tus antecedentes y qué te llevó a unirte al equipo de Hearts?

Estaba en otro equipo, y fue el entrenador asistente de ese equipo quien le habló de mí al entrenador del Hearts of Pine. Aceptó verme para una prueba. Tuve una primera prueba, luego una segunda. Al entrenador le gustó mi desempeño y, a partir de entonces, me seleccionaron para ese equipo. Estoy orgulloso y feliz por eso.

Como jugador inmigrante, ¿cuáles fueron las principales dificultades que encontraste en tu carrera?

Cuando llegué, apenas hablaba inglés y la comunicación era difícil. Trabajé duro para aprender y finalmente rompí esa barrera. Hoy puedo expresarme bien y eso me ayuda muchísimo.

¿Qué significa para ti representar a una ciudad donde los inmigrantes no siempre son tratados con dignidad?

Me molesta mucho. Veo cómo se maltrata a los inmigrantes en este país, y no es justo. Llegué aquí con todos mis papeles, pero entiendo a quienes salen de África en busca de refugio. Sabemos lo que la gente sufre allí. Los inmigrantes vienen aquí para proteger sus vidas y las de sus hijos. Lo que les está sucediendo ahora es profundamente injusto.

¿Te afecta personal o profesionalmente la realidad de la vida en Estados Unidos actualmente?

Personalmente, no me afecta directamente debido a mi situación actual. Emocionalmente, sí me afecta. Veo sufrir a familiares y amigos. Muchos inmigrantes viven situaciones extremadamente difíciles, y me duele profundamente.


¿Sientes que estos desafíos a veces te desaniman o te motivan?

No, no me desaniman. Al contrario, me animan a esforzarme aún más. Estoy agradecido de tener la oportunidad de jugar en este país. Aunque los inmigrantes están pasando por momentos difíciles, mi motivación sigue siendo la misma. Sigo dando lo mejor de mí, porque sé que a muchos les gustaría estar en mi lugar.

¿Cuáles son tus sueños y metas para el futuro?

Quiero seguir mejorando, sobresalir aún más. Y, sobre todo, quiero alcanzar el sueño de mis hermanos, quienes también querían jugar en clubes profesionales. A través de mi trayectoria, llevo parte de sus esperanzas, y eso me impulsa a trabajar aún más duro.


¿Qué mensaje te gustaría transmitir a los jóvenes inmigrantes que aspiran a ser jugadores profesionales?

Les diría que crean en sí mismos, que nunca se rindan. Aunque este país no siempre trata bien a los inmigrantes, eso no debería disuadirlos de perseguir sus sueños. Deben perseverar, trabajar duro y nunca olvidar que con fe y determinación, nada es imposible.